La alimentación del bebé con leche No Materna
También llamada alimentación artificial, consiste en proporcionar alimento al bebé a base de leche adaptada con biberón.
Hay que utilizar este tipo de leche adaptada, que son las adecuadas para la alimentación del bebé, hasta los seis meses de edad, es decir, hasta que su aparato digestivo haya madurado lo suficiente.
¿Qué cantidad de leche hay que dar en cada biberón?
No se puede precisar una norma exacta, ya que cada caso es diferente. Hay bebés que necesitan más y otros menos. Por lo tanto, las cantidades de biberón que se aconsejan en los botes son orientativas y no hace falta seguirlas al pie de la letra. Solo el bebé sabe la cantidad que necesita. En resumen, diremos que: la cantidad total de biberón es muy variable y hay que adaptarla a las ganas de cada bebé, procurando dar siempre la mínima cantidad de alimento suficiente para conseguir que quede satisfecho.
Preparación del biberón.
Hay que tener en cuenta la proporción leche-agua:
La proporción entre leche en polvo y agua ha de ser siempre la correcta. Un exceso de agua provocará que el bebé quede insatisfecho, mientras que si la preparamos muy concentrada, el bebé sufrirá una pérdida de agua. Esto podría provocarle deshidratación, con pérdida de peso y fiebre alta, que no mejorará hasta que le aportemos el agua suficiente.
Normas para estar seguro de que la proporción de entre leche y agua es la correcta:
Hay que preparar los biberones con la proporción que indica el bote de leche, o bien seguir una fórmula que, aunque no sea rigurosamente exacta, tiene la ventaja de ser muy práctica, ya que se puede aplicar a cualquier tipo de leche. Consiste en poner la medida llena (sin prensar) de leche en polvo por cada 30 cc. de agua hervida. Por ejemplo: 1 medida con 30 cc., 2 con 60, 3 con 90, 4 con 120, etc.
Que hay que hacer en caso de estreñimiento.
Es frecuente que el bebé alimentado con biberón vaya estreñido. Incluso, este estreñimiento puede empeorar los cólicos del recién nacido. ¿Qué se puede hacer?
Se le puede dar zumo de naranja (de 6 a 12 cucharaditas de postre) con un poco de azúcar, una vez al día, antes o después del biberón.
Si esto no es suficiente y el bebé toma alguna harina mezclada con la leche, hay que procurar que ésta sea de cebada, por sus propiedades laxantes.
Si tiene molestias, como mínimo, una vez al día, podemos estimular el reflejo de defecación mediante la introducción de un supositorio de glicerina. Con el niño acostado boca arriba, le flexionaremos las piernas sobre su vientre y se lo pondremos.
¿Es conveniente añadir un suplemento al biberón?
Llega un momento en el que algunos bebés criados con biberón no quedan bastante satisfechos. En estos casos hay que añadir un suplemento de harina a los biberones ya preparados. La cantidad tendrá que ser el mínimo suficiente para que queden satisfechos. Como orientación general, habrá bastante con 1 o 2 cucharaditas de postre. Este suplemento se puede añadir en la última toma de la noche. Si aún así persiste su insatisfacción, se tendrá que añadir a las otras tomas durante el día.
Hoy en día se aconsejan harinas sin gluten, para evitar el trastorno digestivo denominado enfermedad celíaca.
