La alimentación del bebé entre los 4 y los 8 meses
Los nuevos alimentos.
Cuando llega esta edad, es aconsejable ir acostumbrándolo a diferentes gustos, con tal de llegar poco a poco hacia la alimentación variada del adulto. Normalmente esto se consigue de manera progresiva introduciendo: frutas y comida. Como es natural, se darán en sustitución de los correspondientes biberones. Es costumbre habitual preparar la fruta por la tarde y la comida al mediodía. Pero no es obligatorio. Cada madre lo puede distribuir a su manera.
Hay que procurar iniciar esta habituación antes de los 6 meses, ya que después de esta edad, el niño se vuelve más tozudo y ofrece más resistencia. Ni que decir tiene que se debe abordar con paciencia, sin forzar excesivamente las cosas, porque, en este caso, solo conseguiremos que adquiera verdadera repugnancia a los nuevos sabores.
El horario.
Habitualmente, en esta edad, come aproximadamente cada 4 horas y durante la noche es capaz de pasar 8 horas sin comer. Así pues, esquemáticamente, la alimentación podría distribuirse de la siguiente manera:
- 7 de la mañana: Biberón (solo leche o con harina)
- 11 de la mañana: Biberón (solo leche o con harina)
- 3 de la tarde: Comida
- 7 de la tarde: Frutas
- 11 de la noche: Biberón (solo leche o con harina)
Puré de frutas.
Se pueden poner toda clase de frutas, excepto algunas muy fibrosas, como cerezas y fresas. Han de ser maduras y deberán pelarse antes de la preparación del puré. Este se hará con dos o tres frutas, para que quede satisfecho. Se pueden hacer las combinaciones que se quieran con las diferentes frutas: plátano, manzana, pera, zumo de naranja, melocotón, albaricoque, uva, melón.
El puré se hace con una trituradora. Se puede añadir un poco de harina para espesarla.
Comida.
Se puede dar en forma de sopa o de puré de verduras. Para preparar una sopa se puede hacer un caldo sencillo, vegetal o de carne. Hay que desterrar la idea de que el caldo es altamente alimenticio. El caldo es, esencialmente, agua con sales y, por lo tanto, sirve para dar sabor a la sopa, pero no porque sea más nutritivo. Con el caldo se puede hacer una sopa añadiendo alguna harina: sémola, maizena, etc.
El puré de verduras consiste en una mezcla de verduras hervidas y trituradas. Patatas, zanahorias, apio, puerros, judías verdes tiernas, son las más habituales.
Al plato de sopa o de verduras ya preparado, se puede añadir algún alimento que lleve proteínas o grasas. Se puede añadir 40-50 grs. de carne o pescado o medio huevo. La carne puede ser de ternera, cordero o pollo. Se puede hacer hervida cuando se prepara el caldo o bien a la plancha. El pescado es mejor que sea blanco, dado que el azul es excesivamente graso. Puede ser fresco o congelado; variará el gusto pero no los aportes nutritivos. En cuanto al huevo, se le puede dar la mitad, incluida la clara y la yema, duro y triturado con las verduras.
